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DES-IGUALDAD   =   DES-SEGURIDAD

 

 

Algunos conceptos básicos

 

El tema de la “seguridad” está sobre la mesa de actualidad como uno de los más importantes para nuestro tiempo y para nuestro país. Hasta algunas encuestas lo dan como el tema número uno en la opinión pública. Incluso el nuevo gobierno electo lo ubica como uno de los cuatro temas en los que procura lograr acuerdo entre todos los partidos con representación parlamentaria.

Sea o no valedera o pertinente esa prioridad que le adjudican importantes sectores políticos y mediáticos, la verdad es que está en la consideración pública en lugar preeminente y por tanto consideramos que deberíamos hacer alguna reflexión al respecto.

Eso es precisamente lo que nos proponemos en esta ocasión y en este sitio.

Los desórdenes de conducta, los conflictos, la delincuencia, la inseguridad, como queramos llamarla, son inherentes a las sociedades humanas y desde que existe la historia se conoce la existencia de la anomia (el delito) y alguna forma social de combatirlo. Desde el famoso código de Hanmurabí y antes y después. Siempre fue así y siempre lo será puesta que es ser humano es un ser libre y moral, por tanto actúa bien o mal, en beneficio o en perjuicio de la sociedad en la que inevitablemente vive; con la particularidad de que lo social, es cada vez más importante en la vida humana.

Ahora bien: hay muchos tipos de delincuencia, o dicho de otra manera, podemos calificar a la delincuencia por distintos criterios, por ejemplo, tipo de delito (robo, rapiña, homicidio, estafa, etc) que es la clasificación que se usa habitualmente, puesto que es la que se ajusta a la tipología jurídica y por tanto al castigo penal correspondiente. Pero puede haber otra calificación que atienda más bien a las características e implicancias sociales del fenómeno y en esta ocasión emplearemos este último criterio sin perjuicio de utilizar los datos estadísticos disponibles según el criterio anterior.

Distinguimos así tres modalidades a nuestro juicio muy diferentes de delincuencia y que por tanto van a requerir medidas muy disímiles para su  tratamiento. La clasificación que hacemos es la siguiente:

1.      Delincuencia ocasional:  es el caso del individuo que es una persona normal y correcta, pero en oportunidad única comete un delito que puede ser grave. Por ejemplo, mata a su esposa por celos, o atropella a un peatón por una maniobra imprudente con su vehículo, o jugando con un arma mata a un hermano.  O sea se trata de un hecho único, excepcional que incluso puede no ser intencional.

2.      Delincuencia profesional:  Es el caso del individuo que vive normalmente delinquiendo por ejemplo, el ladrón, rapiñero, violador,  estafador, golpeador o violento de oficio para decirlo de algún modo. O sea es el modo habitual de vida del individuo.

3.      Delincuencia organizada:  Es un tipo de delincuencia que no es practicada por un individuo aislado sino por una organización que puede ser pequeña o muy grande, incluso de nivel trasnacional. (es el caso típico del narcotráfico, pero no es el único)

 

Con sólo plantear esta clasificación advertimos que las diferencias entre los tres tipos de delincuencia son notorias y muy grandes y que por tanto el tratamiento de corrección, represión o prevención de los mismos  debe ser necesariamente  muy diferente.

El primer tipo de delincuencia al que nos hemos referido más arriba tiene una explicación más bien sicológica; influyen predominantemente factores individuales y ocasionales. Ha existido siempre y existirá porque los seres humanos no somos perfectos. Es prácticamente imposible de prevenir aunque puede disminuir el riesgo  con un muy adecuado adiestramiento individual que requiere incluso incursionar en el temperamento del individuo. Este tipo de delincuencia es bastante menor en el conjunto total de los delitos y sólo adquiere relevancia en la opinión pública cuando se trata de un hecho macabro o morboso que pueda ser explotado mediáticamente

El segundo tipo de delincuencia es el que más llama la atención, del  que más se ocupan los medios masivos  de comunicación, quizá porque ataca directamente mas  a la propiedad que a las personas. Incluso hay quienes sostienen que nuestra legislación le da más importancia a este tipo de delitos que a los demás. Sin embargo algunos de estos tipos de delitos son muy graves y sólo salta a la luz pública cuando tiene mucho morbo. Por ejemplo el que practica la violencia doméstica, es un delincuente profesional (según nuestro criterio) pero sólo es castigado y no mucho cuando comete un acto de gravedad inusitada como puede ser el homicidio.  La delincuencia profesional es a nuestro juicio mucho más un problema social que un problema sicológico a diferencia de la delincuencia ocasional. Y por tanto requiere medidas de tipo social para prevenirlo y combatirlo.

El tercer tipo de delincuencia que hemos clasificado, la delincuencia organizada, es el más peligroso, el más grave y el que más daño ocasiona a la sociedad. Implica la participación de ingentes recursos humanos y materiales  suele tener dimensiones importantes, a veces incluso trasnacional. Como toda organización tiene división de trabajo a su interior y mientras los “cerebros” y principales beneficiario de este tipo de delito suelen permanecer ocultos o difíciles de detectar, los que suelen quedar más expuestos son los elementos más visibles como ejecutores materiales  del delito. Actualmente el narcotráfico y el lavado de dinero son los ejemplos más claros de este tipo de delincuencia. Este tipo de delincuencia está asociado con factores económicos y políticos fundamentalmente, puesto que en definitiva es una cuestión de “poder”

 

Algunos datos básicos

 

Ahora veamos algunos datos de los que hemos podido disponer  sobre este tema de la delincuencia en nuestra sociedad, el Uruguay de hoy.

En nuestro país no se llevan estadísticas muy completas ni  actualizadas en tiempo real sobre los diferentes tipos de delitos y mucho menos se tiene en cuenta la clasificación que antes mencionamos y que permite visualizar con más claridad los distintos fenómenos y por tanto diseñar las políticas más adecuadas para enfrentar el problema.

Se toma en cuenta, casi exclusivamente, el concepto jurídico, omitiendo las consideraciones de tipo sicológico, sociológico, económico o político  sin las cuales el problema no puede ser debidamente considerado y calibrado, ni siquiera entendido cabalmente.

De todos modos aportaremos aquí algunos datos tomado del sitio oficial del Ministerio del Interior y los más actualizados que se ofrecen. En este caso tomamos la información sobre el primer semestre del trienio 2007, 2008 y 2009. Ello nos permitirá ver algunas constancias y dimensiones que pueden resultar interesantes para el análisis.

La clasificación que se hace en el documento oficial es la siguiente: delitos contra las personas, delitos contra la propiedad,  y otros delitos y faltas.

Los datos que se aportan son los siguientes.

 

tipo de delito

2 0 0 7

2 0 0 8

2 0 0 9

 

 

 

 

Delitos contra las personas

 

 

 

Homicidios consumados

82

100

131

tentativa de homicidio

53

38

69

lesiones leves

4.184

4.337

4.299

lesiones graves

296

396

367

riñas

306

383

200

violencia doméstica

5.029

5.903

6.504

delitos sexuales

528

557

600

otros delitos contra personas

1.219

1.356

1.426

total delitos contra las personas

11.697

13.070

13.596

 

 

 

 

Delitos contra la propiedad

 

 

 

hurtos consumados

50.938

52.339

46.824

tentativa de hurto

2.574

2.638

2.336

hurto de vehículo

1.873

2.109

1.976

rapiña consumada

4.491

5.200

5.379

tentativa de rapiña

392

450

560

daños a la propiedad

5.797

6.078

6.220

copamiento

58

85

106

abigeato

909

824

778

otros delitos contra la propiedad

1.625

1.775

1.470

total delitos contra la propiedad

68.657

71.498

65.649

 

 

 

 

Otros delitos y faltas

 

 

 

suicidios consumados

278

247

261

tentativa de suicidio

750

790

779

accidentes tránsito leves

8.729

9.374

9.674

accidentes tránsito graves

1.465

1.649

1.637

accidentes tránsito fatales

237

253

232

contrabando

122

75

66

otros delitos 

7.717

7.697

8.386

faltas

7.219

7.310

7.959

total otros delitos y faltas

26.517

27.395

28.994

 

 

 

 

total delitos y faltas

106.871

111.963

108.239

 

Un somero análisis primario nos permite avizorar las siguientes constancias, varias de las cuales  contradicen creencias muy arraigadas en el común de la gente.

 

ü      Los delitos contra la propiedad superan largamente a todos los demás delitos y faltas juntos en todos estos tres últimos años considerados y andan en el orden de más del 60% del total.

ü      Si exceptuamos de los delitos contra las personas a los casos de violencia doméstica comprobamos que las lesiones provocadas por accidentes de tránsito son 50% más que  todos los demás delitos contra las personas incluyendo homicidios, lesiones leves y graves, riñas, delitos sexuales y otros delitos contra las personas

ü      Los suicidios, consumados o tentativos, son más de seis veces superiores a los homicidios también consumados o en grado de tentativa.

ü      Prácticamente la mitad de los delitos contra las personas está constituida por la violencia domestica. La estadística no discrimina los homicidios asociados con violencia doméstica.

ü      Si tenemos en cuenta lo relativo a la vida, los datos sobre suicidio, homicidio y violencia doméstica, nos llevarían a la conclusión de que el hogar es el lugar más inseguro en nuestra sociedad actual.

ü      Considerando solamente el número de delitos, (sin tomar en cuenta la gravedad de los mismos) el hurto es por muy lejos  el más importante de los delitos contra la propiedad  ( casi el  80%)

ü      En el período analizado hay variaciones menores con aumentos en algunos tipos de delitos y disminuciones en otros, pero no son realmente importantes ni significativas.

ü      En estas estadísticas el crimen organizado aparece camuflado dentro de otros delitos alguno de ellos considerados incluso como delitos menores,  por ejemplo el contrabando.

ü      Tampoco hay discriminación por género, por edad, o por condición social, aunque sería posible apreciarla por el respectivo número de procesados o de presos por los diferentes conceptos.

ü      Si hay una clasificación por Departamento, que nos permite llegar a algunas conclusiones, por ejemplo:  en lo relativo a los delitos contra las personas y delitos diversos aproximadamente la mitad ocurren en los Departamentos de Montevideo y Canelones y la otra mitad en el resto de los  Departamentos.

ü      En cambio en cuanto a los delitos  contra la propiedad y particularmente en lo referente a los hurtos y rapiñas más del 70% de los mismos ocurren en los Departamentos de Montevideo y Canelones.

 

Otra forma de ver los hechos es la que proporcionan los medios masivos de comunicación y particularmente el de mayor alcance que es, por muy lejos la televisión abierta. En los canales privados la información llamada sugestivamente “policial” es la que ocupa más espacio de tiempo y en parte intencionalmente dramatizada, con elementos tales como acompañamiento musical similar a la de las películas de terror. Es el único capítulo noticioso que adquiere esta característica. Incluso algunos canales, cuando no tienen mucha información “policial” local, trasmiten noticias del mismo rubro procedente del exterior y particularmente de Buenos Aires.

Por supuesto que al igual que en los demás capítulos informativos, casi en ningún caso existe investigación periodística seria indagando en cuestiones tales como causas, procesos, consecuencias; simplemente se trasmiten imágenes, comentarios a veces francamente asqueantes, y escueta información de la “actuación policial” especialmente si tiene espectacularidad y dramatismo. Un recurso particularmente deleznable y aparentemente muy redituable es la explotación pública de la angustia o furia de las víctimas.

Es obvio que este tipo de procedimientos si además lo unimos a la tremenda dosis de violencia (asesinatos, violaciones, peleas, patadas, trompadas, y aberraciones de todo tipo) que trasmiten diaria y permanentemente los medios masivos (reiteramos particularmente el más masivo que es la televisión) seguramente que dejan en el consciente y en el subconsciente de la opinión pública una sensación de violencia y de inseguridad campeante y omnipresente.

Los datos disponibles demuestran  que algunos tipos de delitos han disminuido (como el contrabando), otros han aumentado (como las rapiñas) pero en general y en el conjunto se mantienen en un rango de estabilidad que es preocupante pero no alarmante.

Al respecto vale la pena considerar cómo se nos ve desde el exterior por parte de una organización competente como es  la Organización Internacional “Vision of Humanity” y el “Instituto por la Paz y la Economía”  que elaboran anualmente el  GPI (siglas en inglés que se traducen por “índice global de Paz”)  tomando en cuenta muchos criterios (más de 50) de tipo social, económico y político y que abarca a más de 180  países.

Según dicho estudio  Uruguay figura en el lugar número 25, como el mejor de América del Sur y dentro del grupo de los países con mejor nivel de paz y seguridad interna, junto con los países escandinavos y  Nueva Zelandia o Canadá.

A continuación y para muestra, seleccionamos algunos países de la región y otros de diversas regiones del mundo comparando algunos de los muchos criterios que toma en cuenta esta Organización y que muestran el lugar destacado que ocupa nuestro país en la comparación internacional en materia de paz y seguridad interna.

 

 

INDICE  GLOBAL DE LA PAZ   (GPI)   de la organización VISION OF HUMANITY

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONCEPTO

Argentina

Bolivia

Brasil

Paraguay

URUGUAY

Colombia

EE. UU

Rusia

Dinamarca

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

índice global (año 2009)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(cuanto más bajo mejor)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

rango en 184 países

66

81

85

73

25

130

83

136

2

puntaje global

1851

1990

2022

1916

1557

2645

2015

2750

1217

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

índices especiales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

de 1 a 10 (de peor a mejor)

 

 

 

 

 

 

 

 

procesos electorales

8,75

8,33

9,58

8,33

10

9,17

5,67

8,75

10

libertades civiles

8,24

7,94

9,41

8,24

9,71

8,82

8,59

5,29

9,71

funcionamiento gobierno

5

5,71

7,86

6,07

8,21

5,36

7,86

4,86

9,64

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

de 1 a 5 (de mejor a peor)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

respeto derechos humanos

2

2,5

4

3

1

4

3

4

1

acceso a armas

2

4

4

4

3

4

3

4

2

homicidios  x 100,000 ha .

3

2

5

4

2

5

3

4

1

Presos  x 100,000 ha .

1,5

1

2

1

1,5

1,5

5

4

1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

índices porcentajes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

desempleo

7,9

7,5

7,9

5,4

7,6

11,3

6,4

5,8

1,8

coeficiente Gini

51,3

60,1

57

58,4

44,9

58,6

39,9

40,8

24,7

 

 

De las anteriores cifras surgen constataciones tales como que, en materia de paz y seguridad internas, Uruguay está mucho mejor que todos los países de la región y también mucho mejor que grandes potencias como Estados Unidos y Rusia.

Por supuesto que este problema de la seguridad al igual que todos los problemas sociales es una cuestión relativa a la sociedad y a la época que consideramos, pero no deja de ser sugestivo que la comparación internacional nos resulte tan favorable.

Obviamente esto no nos puede llevar a bajar la guardia en este tema, sino todo lo contrario  adoptar las acciones conducentes a mejorar nuestra situación en la materia. Y a este punto nos pasamos a referir a continuación.

 

 

 

Algunas propuestas básicas

 

Las propuestas que nos atrevemos a formular tienen en cuenta la clasificación de los distintos tipos de delincuencia a que nos referimos en el capítulo de “conceptos básicos” pero, además  considerando  los plazos de aplicación según sean cortos, medianos o largos. Es decir  que las medidas a adoptar no pueden ser únicas e iguales para todos los casos. Es imprescindible distinguir las que se pueden y deben aplicar inmediatamente, las que requieren más tiempo y las que requieren constancia y permanencia en su aplicación.

 

Relativas al personal

 

bulletSalarios y condiciones de trabajo dignas para los trabajadores de la seguridad pública (policías)
bulletSustitución del trabajo en negro (Art.222) por horarios y normas de trabajo reguladas de acuerdo con la legislación laboral vigente.
bulletEliminación del arresto como sanción sustituyéndolo por amonestaciones, suspensiones o destitución según corresponda y debida anotación en el legajo respectivo.
bulletPremio y compensaciones para tareas especiales de riesgo y por actuación destacada en el cumplimiento de sus funciones y seguro personal y familiar en caso de incapacidad total o parcial o muerte derivadas de actos de servicio.
bulletCapacitación permanente y sostenida de todo el personal policial, profesionalización creciente, ascenso por concurso
bulletPotenciación de la Escuela de Policía como instituto de educación terciaria con programas de formación, actualización y perfeccionamiento para todos los grados de la carrera.

 

Relativas a la prevención y vigilancia

 

bulletInstalación de comisarías o unidades policiales en todos los barrios comenzando por aquellos en los que se detectan los mayores problemas.
bulletDotar a dichas unidades de todos los recursos materiales y humanos que se requieran para atender adecuadamente su función.
bulletCreación de cargos de policías radicados en los barrios con el cometido exclusivo de detectar problemas y denunciarlos ante la respectiva unidad, pudiendo incluso no usar armas ni uniformes.
bulletTratamiento médico y sicológico, control y monitorio de los ciudadanos denunciados por su carácter violento a nivel barrial, laboral o doméstico.
bulletEstimular y promover la organización de los vecinos en la defensa de su seguridad colectiva y de la cooperación y solidaridad recíprocas.

 

Relativas al equipamiento

 

bulletDotar a todas las unidades policiales de los vehículos  (helicópteros, autos, motos, bicicletas, caballos) necesarios para una movilización ágil y oportuna en el cumplimiento de sus tareas.
bulletActualizar sistemáticamente todos los instrumentos técnicos de identificación, seguimiento, control, disuasión y represión  que obviamente deben ser superiores a los que usa la delincuencia.
bulletPotenciar al máximo los departamentos técnicos especializados para el caso de los delitos graves o complejos.
bulletDesarrollar particularmente la labor llamada “de inteligencia” y de investigación en el combate contra la delincuencia organizada.
bulletEstimular el desarrollo de tecnologías y software de creación nacional y que mejor se adapten al cumplimiento de todas las funciones policiales en nuestro medio.

 

Relativas a las normas jurídicas

 

Þ    Prohibición del uso de armas por parte de particulares, considerándose delito la tenencia de las mismas, con obligación de devolver las existentes en un plazo perentorio, pudiendo haber indemnización al respecto.

Þ    Agilitación del proceso penal a todos los niveles y  con las suficientes garantías, dotando al Poder Judicial de los recursos humanos y materiales necesarios para tal fin.

Þ    Utilización  de las penas alternativas a la prisión para la mayoría de los delitos y en particular para los delitos del tipo “ocasional” según anteriormente clasificamos

Þ    Incremento de los juzgados penales especializados en los diversos tipos de delitos a fin de mejorar su eficiencia

 

Relativas a las cárceles

 

*      Agrupar a todo el sistema carcelario  en un Instituto Descentralizado  especializado en el tema y con el cometido de cumplir el mandato constitucional de “recuperación”

*      Desconcentrar los establecimientos carcelarios reduciendo sus dimensiones y adjudicando a los presos según sus características principales

*      En todos los casos procurar la recuperación por el trabajo  que debería tener  carácter obligatorio para todo tipo de detenidos y como medio de resarcir a la sociedad por el daño causado.

 

Relativas a la sociedad

 

Ø      Campañas públicas sugestivas y siempre renovadas en favor de la solidaridad, el respeto a los demás seres humanos y a la naturaleza y contra todo tipo de violencia.

Ø      Inculcar esos valores desde la más temprana edad a través del sistema educativo en todos sus niveles.

Ø      Desacreditar e incluso castigar económicamente la presentación morbosa, real o ficticia, de todos los tipos de violencia, en los medios masivos de comunicación.

Ø      Lo anterior se puede hacer sin censura, por la positiva, por ejemplo creando tributos sobre programas de comunicación (especialmente televisivos o similares y también foráneos) y exonerando de ellos  a los programas que se consideren estimulantes de los valores de solidaridad, convivencia, respeto mutuo, educación y progreso social.

Ø      Combatir la injusticia social (madre de la inseguridad) con políticas sociales y económicas que corrijan  las graves desigualdades sociales ahora existentes.

Ø      Crear fuentes de trabajo permanente y orientado a mejoras barriales, con habitantes  de las zonas carenciadas, en cosas tales como centros de enseñanza, salud,  recreación, deporte,  vivienda, infraestructura y servicios urbanos.

Ø      Otorgamiento de becas de capacitación para el trabajo para los jóvenes de los barrios más necesitados y posteriormente estímulos para la contratación pública o privada de los mismos

Ø      Fuerte coordinación de todas las políticas sociales teniendo como elemento central la base territorial para su aplicación.

 

 

 

Concluyendo y resumiendo

 

La tesis que está implícita en todo este planteo del tema que hemos hecho es la siguiente:  la inseguridad está directamente relacionada con la desigualdad social y que por tanto, si bien las medidas de represión y prevención son necesarias, son totalmente insuficientes y  las únicas medidas realmente eficaces y  eficientes al mediano y largo plazo son las que tiendan a disminuir la desigualdad o injusticia social.

Esta afirmación es particularmente notoria y evidente para los casos de la delincuencia profesional y la delincuencia organizada tal como las hemos clasificado anteriormente. Las cárceles están llenas de elementos provenientes de los sectores pobres de la sociedad ( y eso no es casualidad) y la delincuencia organizada por su parte también suele valerse de esos mismos elementos para la ejecución material de sus delitos dejando impune a su estructura ( y esto tampoco es casualidad)

La correlación entre desigualdad social e inseguridad se  puede comprobar científicamente tanto con criterio histórico como sociológico, y nuestra América Latina (la región más desigual del mundo) es un ejemplo bien claro de lo que sostenemos.

 

 

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